
Este plato de pasta es una mezcla de varias preparaciones que he probado en distintos restaurantes. Contrasta el delicioso amargo del gorgonzola con el dulzor de la pera caramelizada. Para mí, una delicia.
Ingredientes: Ravioli fresco, medio paquete de espinaca fresca en hojas, una porción de gorgonzola de unos 200 gr., un bote de leche evaporada Ideal, un par de peras, 100 gr. de azúcar moreno, 200 c.c. de te, un bote de granadas desgranadas y limpias, sal.
Paso1. En una sartén, derretir el azúcar moreno sin remover hasta conseguir un caramelo cremoso (paciencia, tarda un poco, en todo caso inclinar la sartén para que se derrita todo, pero resistiros a remover, el resultado es mejor)
Paso 2. Pelar las peras y cortarlas en láminas semicirculares. Bañar en el caramelo hasta embadurnarlas por completo y añadir el te. Remover un poco y dejar que reduzca a fuego lento hasta obtener un jarabe de caramelo, pera y te.
Paso 3. En abundante agua salada cocer los ravioli junto con las espinacas siguiendo las instrucciones del fabricante (suelen ser entre 2 y 5 minutos). Escurrir.
Paso 4. En un vaso de batidora triturar el gorgonzola con 3/4 partes de la leche evaporada. Comprobar el espesor y rectificar con algo más de leche al gusto. Calentar la mezcla en un cazo o en microondas.
Paso 5. Emplatar sirviendo los ravioli con la salsa de queso por encima. Decorar con láminas de pera caramelizada, jarabe de te y unos granos de granada. Un par de golpes de molinillo de pimienta
Paso 6. Invitarme a almorzar

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