La pasta carbonara debe su nombre al sabor y aroma ahumado de la panceta, por lo que es imprescindible que la que usemos sea de esa variedad. Otro factor indispensable es que la salsa de huevo no cuaje como una tortilla poco hecha, si no que se cocine en estado liquido amalgamándose con la leche y el queso al fundirse. Esto sólo se consigue con el fuego muy lento.
Ingredientes: Panceta ahumada cortada a bastoncitos, 3 yemas de huevo, 200 c.c de leche evaporada Ideal, queso rallado, pimienta negra molida, pasta en este caso macarrones), sal
Preparación:
Paso 1. Refreir la panceta en una sartén para que suelte su grasa.
Paso 2. Llevar la pasta a media cocción en agua salada. Antes de que esté tierna, verter algo del agua de cocción en la sartén de la panceta, escurrir los macarrones y añadir a la sartén, para que terminen de cocerse y adquieran el sabor ahumado.
Paso 3. Batir las tres yemas y mezclar bien con la leche evaporada y el queso.
paso 4. Bajar el fuego de la sartén al mínimo y añadir el batido. Remover. La idea es que tenga fuego suficiente para fundir el queso pero que el huevo no cuaje. La textura de la salsa debe ser cremosa. Apartar antes de que sea pastosa.
Paso 5. Invitarme a comer

No hay comentarios:
Publicar un comentario